Verona, ciudad situada en el norte de Italia, no lejos de Venecia o del Lago de Garda, es una verdadera joya, una bombonera. Pasear por sus calles, mirando los balcones, Iglesias, esculturas y torres de distintas épocas o sentarse en sus plazas, es una delicia. Por eso Shakespeare no dudó en ambientar en la ciudad la conocidísima tragedia Romeo y Giulietta y por eso no puede faltar en tu visita asomarte al balcón de Giulietta (como podrás imaginar tienes que tener paciencia porque la cola es considerable). También destaca en Verona otro símbolo de la ciudad, su Anfiteatro romano, conocido como la “Arena”, que data del SI dC y que está situado en la Piazza Bra.

Estos son nuestros 10 imprescindibles de Verona

La Arena de Verona, que desde 1913 regala a los amantes y curiosos de la ópera espectáculos fantásticos por la puesta en escena, llena de efectos especiales y de extras, Lo curioso es que las óperas no duran 1 semana o 1 mes en cartel, sino que van cambiando a diario: Tosca, Carmen, Aida…, se suceden de un día para otro (el equipo de la Arena trabaja duro para preparar todo)

La casa de Giulietta y su balcón. La casa de la familia «Cappuleto», la familia Cappelo (fíjate en la fachada lateral de la casa cuando entres en su patio o en las chimeneas en el interior de la casa para ver el escudo familiar), no se encontraba en el lugar actual, sino cerca del río Adige. Se tuvieron que realizar algunos derribos pero el Ayuntamiento consiguó salvar el pequeño balcón y colocarlo en la posición actual, dando origen al museo. Echándole un poco de imaginación es fácil imaginarse en la piel de los enamorados hablándose por el balcón.

Otra tradición es la de tocar el seno derecho de la figura de Giulietta que está en el patio. La actual figura es una copia, la original está en el interior de la casa, pero con tanto “toqueteo” han preferido resguardarla. Sorprende el estado del pasillo que lleva al patio delantero de la casa. Está repleto de mensajes, post-it, chicles, pinturas, con nombres de enamorados, que por desgracia da un aspecto muy sucio.

Y seguro que te preguntarás dónde estaba la casa de Romeo, la casa de la familia Montecchi. Pues bien, está situada cerca de las Arche Scaligere, es una imponente casa medieval, pero no se puede visitar ya que es una casa privada.

La Torre dei Lamberti entre la Piazza dei Signori y la Piazza delle Erbe, en pleno centro de la ciudad, tenía una posición estratégica en lo que antes era el Foro romano. No se sabe mucho de la familia, pero si se conoce la fecha de inicio de la construcción 1172. Después se llevaron a cabo diferentes modificaciones y ampliaciones, hasta llegar a los 84 m actuales. También el reloj que se ve en la actualidad y que da la hora puntualmente llegaría solo en 1779. Se puede subir hasta lo alto, caminando o en ascensor (solo hay que subir los últimos 46 escalones) para admirar un espléndida vista de la ciudad. Un consejo, ya que las campanas anuncian la hora, evita subir durante las horas “largas” para que no te vibren los oídos.

El Duomo de Verona está situado en la parte medieval de la ciudad sobre restos de antiguos templos cristianos. Destaca en su interior, en la nave izquierda, un famoso retablo de la Virgen de la Asunción de Tiziano.

La Basilica de Santa Anastasia es un monumento estupendo. Dedícale tiempo a observar sus capillas, su ábside, sus pavimentos, sus frescos como el de San Jorge y la Princesa del pintor conocido Pisanello e incluso las figuras de dos jorobados que sostienen las pilas de agua bendita a la entrada.

 

El Castillo o Castelvecchio y el Museo Civico de Verona situado en su interior.  Data de mediados del SXIV y perteneció a la famillia della Scala. Actualmente acoge en su interior al Museo Cívico de la ciudad que tiene una magnífica colección de obras medievales.

El Ponte Scaligero conocido también como “Ponte di Castel Vecchio” comienza en la Torre del Mastio del castillo y con tres arcos llega a la otra orilla del río Adige. Durante la retirada de las tropas alemanas en 1945 lo destruyeron, pero se ha realizado una copia fiel al original utilizando el mismo material recuperado en el río.

La Iglesia de San Zene, está un poco alejada del centro, pero se llega fácilmente caminando unos 20 minutos, desde Piazza Bra, dejando el castillo Vecchio a nuestras espaldas. Sorprende la estructura interior, con la iglesia superior a la que se accede por dos escaleras de mármol y en la parte baja, la cripta, con el cuerpo del santo. Durante las horas de misa no se puede visitar.

El funicular del Castillo de San Pietro y el Teatro romano situado a sus pies en la base de la colina. El funicular te llevará a lo alto de la colina de San Pietro desde donde se puede apreciar una estupenda vista panorámica. Cuesta 1€ cada viaje, pero si te apetece puedes subir y bajar caminando.

El castillo no se puede visitar, solo se aprecia la estructura desde el exterior. Vsita la posición estratégica de la colina, en altura y cerca del río, se tienen datos de asentamientos ya desde la Edad del Hierro en esta zona. En el Teatro, en Verano, tiene lugar un festival dedicado a las obras de Shakespeare.

La Piazza dell’Erbe es muy bonita. Era el centro de la ciudad y en ella transcurría la vida de los veroneses. Es estupendo observar los restos de varios periodos históricos. Ahora también es zona de movimiento, con su mercadillo y terrazas.

Curiosidad:

Conocer al Papá del Gnoco durante los Carnavales, mientras se celebra la fiesta el “Bacanal del Gnoco”.

La tradición quiere que el médico Tomaso da Vico, que vivía en el barrio de San Zeno, en 1531 decidiera repartir entre los vecinos alimentos de primera necesidad como pan, queso y vino, además de los gnocchi hechos con harina, para ayudarles a sobrellevar una carestía durante el mes de junio. Despés, el médico, dejaría escrito en su testamento que se repitiese esta acción cada año.

Ahora durante los carnavales viene elegido el Papà del Gnoco, que “reinará” durante un año. El Papà del Gnoco no puede ser una persona cualquiera, tiene que tener unas características específicas de edad, peso, altura y sobre todo, disfrutar comiendo los gnocchi.

Dónde dormir:

Tienes variadas posibilidadses ya que la ciudad está llena de apartamentos turísticos.

Dónde comer:

Verona es una ciudad cara, sobre todo los helados, así que si tu apartamento tiene cocina, mejor que mejor, hay varios supermercados por la ciudad. Eso no quita que no pruebes la cocina típica o que disfrutes del “aperitivo time” en alguna hostería local.

Entradas.

Verona card de 24 o 48 horas (20/25€ respectivamente). Te permite entrar gratuitamente o con precios reducidos a la mayoría de los museos y sitios de interés. Ademá podrás usar los medios de transporte urbanos. Así que si visitas 2 o 3 monumentos y ate compensa.

Billete que comprende 4 Iglesias (6€): Catedral, Santa Anastasia, San Zeno y San Fermo

Espectáculos Arena di Verona: en la página dela Fundación o en la via dietro Anfiteatro nº6