Beijing, ¡llegamos!

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Beijing, ¡llegamos!

¡¡Ya estamos en Beijing!! El vuelo se ha movido un poquito, pero ya estamos aquí. Hemos rellenado los papeles de la aduana en el avión, así que fuimos directamente al control de pasaportes. No hubo problemas, así que pasamos a la sala de recogida de equipajes. Allí aprovechamos para cambiar algunos dólares. Cobraban un 10% de comisión! La chica cuenta y recuenta dos veces el dinero y te lo da. Después salimos.

La terminal es enorme, con los techos muy altos. Es fácil encontrar el “tren express” para la ciudad, porque unos cartelones te anuncian “Airport Express“. El billete cuesta 25 Yuan. Nosotros fuimos a la ventanilla para no liarnos con las maquinitas. Después hay que pasar un control de seguridad y se llega al andén.

aeropuerto

El tren hace una parada en la otra terminal del aeropuerto y después continúa el camino. Realiza otras dos paradas antes de llegar a Dongzhimen. Y allí tienes dos metros: o bien la línea 2 que es la circular o la nº13. Hay que sacarse otro ticket que cuesta 2 Yuan, pero no hay que confundirse porque también están las maquinitas para sacarse el billete al aeropuerto.

Nosotros teníamos que ir primero con la línea 2  hasta Guloudajie y después cambiar a la 8  y llegar a Nanluoguxiang, que es donde estaba nuestro albergue. Pudimos comprobar como es un metro lleno a las 8.30 de la mañana (no me quejaré nunca más diciendo que el metro de Roma va lleno!) Hay un empleado que controla 2 o 3 puertas y empuja a la gente para que entren. ïbamos apretadísimos, pero conseguimos entrar con las mochilas.

hora-punta-metro

Cuando se llega al andén, hay que fijarse bien en la dirección del metro, mirando unos carteles donde aparecen todas las estaciones, ya que se cogen en el mismo andén, uno por la derecha y otro por la izquierda. Luego en el suelo están marcadas las aperturas de las puertas, y hay que ponerse en fila y controlar que no se te cuelen! El segundo cambio fue más fácil y llegamos rápido a nuestra estación. Salimos por la salida A, pero la más cómoda es la E. Y se sale directamente a la Nan Luoguxinang y en el nº85 estaba nuestro albergue.

Está en un hutong característico, con mucho ambientillo. Tuvimos que esperar un poco, pero a las 10 nos dieron las llaves. La habitación está bien. Pedimos una interna sin ventana, que era más barata, pero nos parece correcta. Mientras esperábamos aprovechamos para apuntarnos a la excursión a la Gran Muralla que ellos organizan. Cuesta 280 Yuan por persona y se recorre desde Jingshanling hasta Simatai por la muralla (6 Km) .

Nos espabilamos un poco, dejamos las mochilas y salimos enseguida. Nos dirijimos hacia la estación de Tian’anmen West (aunque descubrimos que era mejor Est). ¡¡Qué emoción!! Rodeamos un poco la muralla y tuvimos que pasar un control de seguridad, antes de llegar a la plaza. Qué impresión ver el retrato de Mao, las murallas altas, los militares haciendo guardia…

Tainanmen

Hay mucho control policial, vimos varias veces que pedían los papeles a los paseantes. Fue curioso ver a las familias con abuelos, que llegaba quien sabe desde donde, emocionados, y con banderitas. En la parte de enfrente, al otro lado de la carretera, están los fotógrafos “oficiales”, así que la gente se hace fotografiar poniéndose en pose. A nosotros también nos pedían que nos sacásemos fotos con ellos!

Después decidimos entrar, hay que pasar 2 puertas muy grandes y se llega a un patio enorme, al final del cual está la entrada de la Ciudad Prohibida, pero hoy, no sabemos muy bien por qué, estaba cerrado.  Yo había leído que los lunes cierran, pero nos quedamos con la duda, ya que no aparece en las guías. Otro señor colombiano con el que charlamos un rato cuando nos sentamos a la sombrita, tampoco lo sabía. Así que volveremos el miércoles.

Saliendo por la izquierda, se pasa por los fosos de la ciudad. Había mucho ambiente, gente que paseaba en barca, al estilo del Retiro, familias en pleno picnic dominguero – lunero!!

Mientras volvíamos a la plaza para coger el metro, entramos en un local donde preparaban los “dumplings“, unos raviolis de verdura o de carne recién hechos que estaban buenísimos!!

dumplings

local

Y ya volvimos hacia el albergue. Queríamos ir a un súper, porque mañana no está incluida la comida. El más cercano estaba en Jiaodaokou Dong Dajie, cerca de la estación de metro nº5 Beixinqiao. Fue curioso también ver los distintos repartos: carne, pescado, pasta, sopas, cualquier cosa en lata o en bolsas de plástico. Compramos un par de bollitos y una especie de pizza blanca que nos comeríamos una por el camino y la otra al día siguiente. Antes de volver a la habitación, nos comimos también un yogurt con frutas, que encanta a los jóvenes de la ciudad! Sentados en un murito cotilleando a los paseantes.

Y después, a roncar porque estábamos fritos!!! zzzz!

 

By | 2016-06-10T14:20:55+00:00 maggio 13th, 2014|CHINA|0 Comments

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