Estos días, debido a la situación de emergencia sanitaria que en Italia nos ha dejado en casa para evitar contagios indeseados, estamos de «retiro casero” aprovechando para hacer muchísimas cosas que normalmente por mil y una razones no hacemos.

Desde “jardinería” arreglando las macetas del balcón, clases de guitarra (Daniele me está enseñando), leyendo libros y más libros, y viendo pelis y más pelis, incluso mi “peluquero particular” me ha cortado el pelo y hemos tenido un curso de yoga “on line” con nuestro profe chachi.

Otra cosa a la que estamos dedicando tiempo es a la cocina.

Confesamos que los dulces no son nuestro fuerte, pero esta vez….tachán, tachán, hemos hecho un bizcocho que está buenísimo. ¡No nos lo podemos creer!

Así que por la alegría que nos ha dado, queremos compartirles la receta de nuestro

BIZCOCHO DE YOGUR

Ingredientes:

3 huevos

125 gr de  yogur (el que teníamos en la nevera era “yogur cremoso de naranja y jengibre” así que échale el que más te guste)

250 gr de harina

200 gr de azúcar de caña

100 ml de aceite de oliva virgen suave (puedes usar el mismo vasito del yogur)

Un sobre de levadura (la nuestra era con vainilla)

Mantequilla para embadurnar el molde y que después salga mejor el bizcocho

Procedimiento:

Batir en un bol los huevos y el azúcar, a mano o con la batidora, como prefieras, pero que quede todo bien mezclado.

Añadir el yogur y seguir mezclando. Después el aceite y proseguir con la mezcla. Nosotros no le pusimos, pero si te gusta puedes ponerle ralladura de limón también.

Con un colador “tamizamos” un poco la harina mientras la añadíamos a nuestra mezcla y pusimos el sobre de levadura.

Que el compuesto quede bien mezclado. El resultado no debe ser ni demasiado denso ni demasiado líquido. Déjalo reposar unos minutos mientras se precalienta el horno.

Ponemos el horno a 180° y dejamos hornear durante 40′ minutos.

Antes de poner la mezcla en el molde, úntalo con mantequilla y un poco de harina para que después salga más fácil.

Y una vez que se enfríe, prepárate un té o un cafecito y…” a comer”