Dejando atrás la caótica Mérida empezamos a recorrer la «costa de los piratas» para llegar a la colorida ciudad de San Francisco de Campeche, cuyo centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1999.

La ciudad de Campeche en época colonial sufría constantes ataques de piratas ya que se encuentra a orillas de las calmas aguas del Golfo de México y de su puerto salían todos los tesoros provenientes del Yucatán, así que atraía a muchos piratas. Sus habitantes, cansados de los ataques, pidieron a la Corona española un mejor sistema de defensa y fue cuando se construyeron sus murallas, fuertes y baluartes, algunos de los cuales aún hoy podemos ver.

De hecho, lo primero que visitamos nada más llegar a la ciudad fueron el fuerte de San José El Alto, que tiene un pequeño Museo de Barcos y Armas,

y el fuerte de San Miguel, éste más interesante porque dentro puedes visitar el Museo Arqueológico de Campeche con 10 salas llenas de importantes restos arqueológicos encontrados en el propio Estado de Campeche. Después sube a su terraza, que conserva antiguos cañones colocados entre sus almenas, para admirar toda la bahía.

Después nos fuimos hacia el centro histórico para buscar nuestro característico hotel Socaire. Por la calle nos fijamos en las altas aceras ¡quién sabe cuánto lloverá en Campeche! Nos sorprendieron especialmente sus bonitas casas bajas, de colores, con portones y enrejadas ventanas.

Descubriríamos más tarde paseando, que una de las calles del centro histórico, la calle nº59, es peatonal y llena de locales y restaurantes.

Te divertirás fotografiando sus casas que están pintadas de colores diferentes. Si caminas hasta el final, de un lado llegarás a la Puerta del Mar, acceso al puerto durante varios siglos y que actualmente ha sido reconstruida, y del otro, a la Puerta de Tierra, construida en 1732.

Tampoco dejes de visitar la Catedral y la adyacente Plaza Central, que ha cambiado de nombre a lo largo de su historia: Plaza de Armas, Plaza Mayor, después Plaza de la Constitución, y más tarde, desde 1829, Plaza de la Independencia, aunque actualmente se le conoce como Plaza o Parque Principal.

Tiene un quiosco de la música con bancos a su alrededor. Es muy agradable y frecuentada por los campechanos.

En el lado opuesto a la Catedral puedes visitar el Centro Cultural Casa nº6 que nos da una idea de cómo eran las casas residenciales típicas de los siglos XVII- XIX.

Un excursión fácil de realizar desde Campeche es ir a las ruinas de Edznà. Es un lugar especial donde podrás disfrutar de un sitio arqueológico muy bien cuidado y sobre todo con pocos turistas, ¡a momentos estarás solo!.

Los monumentales edificios nos hablan de la concentración del poder político, económico y religioso de Edznà, que fue capital regional.

Sus habitantes construyeron incluso un complejo sistema de canales para no tener problemas con el agua. Fíjate en los glifos de las escalinatas y en los mascarones conservados en una de sus construcciones.

Si continúas bajando por la costa llegarás a Champotón, al pequeño pueblo de Sabancuy y a la Laguna de Términos, área natural protegida. Sorprende la tranquilidad de sus aguas y de vez en cuando cuando pasamos por un puente, el contraste del verde del bosque y el azul del cielo y del agua, ¡precioso!